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"Diversas formas de expresión en el Arte"

EL ESPEJO EN LA MITOLOGIA

He aquí un breve recorrido por los principales mitos respecto al espejo en las diversas mitologías.

• Mitología griega

“Mito de Narciso”

Este es el mito más importante en la cultura griega antigua. Narciso, fue hijo de un Dios con una Ninfa. Al nacer, sus padres consultaron a Tiresias acerca de su futuro y éste pronosticó que su vida sería larga siempre y cuando no se contemplara a sí mismo.

Narciso fue un joven extraordinariamente bello que se enamoró de sí mismo al verse reflejado en el agua de un manantial. Murió de inmediato en la misma postura en la que se encontraba al estar bebiendo.

De ese mito surgió lo que para la psicología actual es el “Narcisismo”, desorden de la personalidad en alusión al mito de Narciso, amor a la imagen de sí mismo. Sigmund Freud introdujo dicho concepto en el área del psicoanálisis en París entre los años 1885 y 1886.

El narcisismo puede también manifestarse como una forma patológica extrema en algunos desórdenes de la personalidad, como el trastorno narcisista de la personalidad, en que el paciente sobreestima sus habilidades y tiene una necesidad excesiva de admiración y afirmación a sí mismo basado en la propia imagen o ego.

El mito de Narciso es una prueba indudable de que la imagen que se refleja se identifica a menudo con el alma o espíritu de la persona, es como el reflejo del otro yo.


• Mitología griega

“Mito de Medusa y Perseo”


Perseo debía matar a una de las Gorgonas. Medusa era la única mortal y la más hermosa en comparación con sus hermanas. Poseidón al verla se enamoró y la violó en un templo de Atenea.

Cuando Atenea descubrió lo ocurrido en su templo la transformó a Medusa en un monstruo con centelleantes ojos, enormes dientes, lengua sobresaliente, garras de bronce y serpientes por cabellos, cuya mirada haría que convirtiera a quien la mirase en piedra.

Perseo necesitaba la ayuda de los dioses para ven¬cerla y su padre Zeus se aseguró de que le ofrecieran esa asistencia. Hades: el rey del inframundo, le prestó un casco que hacía invisible al portador; Hermes, el Mensajero divino, lo proveyó de sandalias aladas y le dio la espada y un escudo especial de “bronce pulido” con tanto brillo que servía como espejo.

Así, con este escu¬do, Perseo pudo verla a través del reflejo indirecto del espejo, y de este modo le cortó la cabeza sin mirar directamente a su horrible rostro. Perseo sostuvo en el aire la cabeza de la Medusa y se la entregó a Atenea quien la ensambló en un escudo, que se con¬virtió en su emblema.


• Mitología Japonesa y Sintoísta

“Diosa Amaterasu” o “Diosa del Sol”


En santuarios shintoístas y en la Mitología Japonesa, la diosa Amaterasu había sido ofendida por su hermano Susano. Ella, avergonzada, se encerró en una cueva pero sin ella el Sol no salía, el día se transformó en una noche eterna y el mundo se cubrió de tinieblas.

Frente a esta alarmante situación los demás dioses, temiendo que las tinieblas perduraran para siempre, organizaron una fiesta en la puerta de la cueva y colocaron en la entrada un espejo que fue fabricado por el resto de los dioses.

El ruido exterior atrajo mucho la curiosidad de Amaterasu quien salió de su escondite a ver qué ocurría. Al ver el espejo se sintió atraida por el brillo que de él emanaba y no pudo dejar de contemplar su propia imagen; después se dio cuenta que era su propio reflejo en el espejo.

Cumplida la misión, los dioses sellaron la cueva para que la diosa nunca más se escondiese y con ello la luz volvió una vez más al mundo.

En las mitologías japonesa y sintoísta, desde entonces, el espejo es el símbolo de la diosa Amaterasu, Diosa del Sol.

• Mitología Egipcia

“Mito de Isis y Osiris”


En Egipto una de las diosas que se sirve de su espejo mágico, es Isis.

Osiris es el hermano-esposo de Isis, el cual será despedazado por Seth y sus fragmentos esparcidos por el mundo.

Gracias a sus artes mágicas y con la ayuda de su espejo, Isis localizará los pedazos de Osiris para poder recomponerlo y devolverle la vida. Este espejo es signo de videncia, espiritualidad se encuentra en la barca de Isis o barca lunar.


• Mitología Mexicana

“Quetzalcóatl y Tezcatlipoca”

Quetzalcoátl, “la serpiente emplumada”, es uno de los dioses más antiguos de la mitología mesoamericana. Aunque el templo de Quetzalcoatl (serpiente emplumada) está dedicado a la guerra, Quetzalcoatl, era un Dios bondadoso.

Este dios fue adoptado con el nombre de Teotihauacán por muchas civilizaciones de Mesoamérica (toltecas, mayas y aztecas).

Según una antigua leyenda, Quetzalcoatl era un líder bondadoso que apartó a su pueblo de los sacrificios humanos. Era de piel blanca, de larga barba y predicaba el amor y la colaboración.

Tezcatlipoca, su gemelo y sacerdote rival, humilló a Quetzalcoatl haciéndole beber una droga que le hizo perder la cordura por unas horas y ponerse en ridículo delante de sus súbditos, lo que ocasionó que debiera exiliarse. Su nombre significa “espejo de humo” era el reverso exacto de su hermano; fue el dios de la noche de los aztecas. Era un dios maligno al que se hacían sacrificios humanos.

Los Mexicas creían profundamente en la naturaleza dual del Universo, que contenía en su interior a la vez todas las posibilidades de creación y destrucción. Por eso, Quetzalcoátl es fecundidad y creación, “aquel por el cual vivimos”. Y Tezcatlipoca, su gemelo, es el reverso exacto de su hermano.

Son varias las versiones mexicanas de esta leyenda, en otro relato se cuenta que Quetzalcoátl y Tezcatlipoca crearon el mundo sobre el cuerpo de Cipactli, un monstruo mítico. Y que Tezcatlipoca sacrificó para eso su pie, ofreciéndolo como señuelo para atraer a la bestia, así la capturaron, haciéndola salir del vasto océano que era todo lo que había por entonces en el Universo.

Para los Toltecas, fue Quetzalcoátl quien creó el mundo, representado como un hombre de larga barba y piel blanquísima. Su hermano, descendiendo hacia la tierra por una tela de araña, destruyó toda su obra. © 2016


Susana Weingast


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