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"Diversas formas de expresión en el Arte"

SIMBOLISMO DEL ESPACIO

Cuando alguien escribe sobre papel, sin saberlo, está plasmando su personalidad de una manera inconsciente.

La grafología es una de las herramientas que utiliza la Psicología para explorar la personalidad. Es un test proyectivo que permite descubrir el carácter a través de la escritura. Un análisis grafológico proporciona un perfil completo de la persona, en lo referente a su inteligencia, aptitudes, trabajo, sociabilidad, afectividad y todos aquellos factores que caracterizan a cada persona y la diferencian de las demás.

La grafología es tan antigua como el primer escrito trazado por la mano del hombre.

La escritura manuscrita, es el registro de una serie de movimientos que, realizados por la mano, se plasman gráficamente en un papel. Estos movimientos responden a las órdenes que emanan del cerebro, órgano principal del sistema nervioso. Pero hay que tener en cuenta que en ese trayecto cerebro - mano, hay otros elementos que van a influir en la escritura: médula espinal, músculos, huesos, tendones, nervios y también vasos sanguíneos que dependen de los movimientos del corazón y de los pulmones; otros elementos que influyen son la edad o enfermedades que tenga el que escribe.

Así, la grafología no es sólo el estudio de la escritura en su inmovilidad sino, ante todo, en su dinamismo y su móvil y cambiante vitalidad. Además de esto, hay otros factores que intervienen en la escritura como estado de ánimo, emociones, temperatura, etc.

Si trasladamos parámetros gráficos de interpretación, que se usan en la grafología, para hacer un análisis del dibujo y pintura de cualquier persona, nos puede ayudar a ver, al igual que un test, la interpretación de lo que representa o lo que el autor, ya sea artista o no, quiere expresar; al igual que los demás test, como el del árbol, el de la casa, el de la familia y otros.

Ubicándolos un poco en la historia vemos que, paralelamente con el estudio del dibujo de las diferentes letras, se han realizado estudios sobre los dibujos, su simbolismo y su forma de posicionarlos en la hoja o en el espacio.

Uno de los genios de la grafología moderna, es el suizo doctor Max Pulver, ( 1889-1952 ) quien introdujo la psicología en el análisis de la escritura y el estudio de los diversos símbolos ancestrales, que se reflejan en la escritura, creando el Movimiento Simbólico.

Este autor nos dice que el hombre se mueve entre símbolos ancestrales y estos quedan reflejados en las zonas de la escritura (izquierda, derecha, centro, arriba, abajo) Su principal obra es “El simbolismo en la escritura”.

En 1931, el Dr. Max Pulver publicó su famosa obra “El simbolismo del espacio.” Expresaba que “el que escribe confecciona su propio retrato” haciendo referencia a que en la escritura se refleja la vida consciente e inconsciente de quien escribe.

También realizó estudios en la escritura oriental, ya que en oriente se escribe de derecha a izquierda, y descubrió que las secciones izquierda y derecha se invierten y su interpretación es lo contrario que en occidente.
El símbolo tiene un valor esencialmente colectivo, lo podemos encontrar en todas las religiones, mitos, lenguajes y se remonta hasta los orígenes de la conciencia humana. Es una unidad de información significativa que condensa, por medio de una imagen, aspectos dinámicos de la personalidad humana y puede estar ubicado en el plano, en cualquier posición, inclusive en la totalidad del mismo; pero básicamente se divide en cinco zonas, donde se ubica el símbolo o el gesto grafico:

Zona Superior: Representa el pensamiento, espiritualidad, intelectualidad, misticismo, idealismo consciente, utopía. Es la zona de la expansión, de tendencias, necesidades y aspiraciones espirituales, necesidades éticas, religiosas. Es la zona del pensamiento abstracto.

Zona Inferior: Esta es la forma de sentir; representa lo orgánico, las tendencias materiales, sexualidad, motricidad, instintos, todo lo corporal, lo biológico, los impulsos, lo material, lo instintivo. Engloba las tendencias y necesidades de orden físico y material.

Zona Izquierda: Es el pasado o regresiva, refleja en general la tendencia del sujeto a buscar su interior, sus recuerdos, su pasado. Es la imagen de la madre, introversión, pasividad, regresión, inhibición, egocentrismo, represión.

Zona Derecha: Es la forma de comportamiento en la sociedad o el futuro; es la imagen del padre, expansión, contacto con los demás, iniciativa, altruismo, extroversión, audacia, ambición, impulsividad, actitud activa, agresividad, extraversión y la proyección.

Zona Central: En el centro del simbolismo espacial encontramos el YO; es el punto medio de convergencia del espíritu y la materia, de los ideales y las realidades de la vida cotidiana, el YO y todas las vivencias espirituales y materiales teñidas por los afectos y las emociones.

En el simbolismo del espacio y de ciertos movimientos, es donde se puede observar mayor riqueza interpretativa.

En la pintura y el dibujo el simbolismo del espacio se puede ver también, dividiendo la hoja por ambas mitades y, es por esa división, en la cual nos es relativamente fácil interpretar lo que el autor dice y al mismo tiempo no nos quiere decir, en el relato de su dibujo.

Como se dice habitualmente: lo escrito, escrito queda... Vemos que en el dibujo y pintura, se pueden observar los trabajos de la misma manera y también lo que un cuadro nos dice, mas allá de lo que el autor nos relata, sobre la base de la historia o “cuento” que nos narra y que, quizás, no tiene nada que ver con lo que escribió, dibujó o pintó.

El simbolismo del espacio nos ayuda a ver ubicados en el plano los dibujos, los símbolos, los colores, imágenes y texturas; pueden ser un llamado de atención, según la ubicación y la intensidad de los mismos dividiendo las zonas y viendo dónde está cada elemento y su ubicación en el espacio pictórico. © 2003

Susana Weingast


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